No llores, ni te enfades.
Pasa de él. Ni le mires, ni le escuches.
Haz como que no le has oído.
Habla con tus compañeros o amigos, Cuéntales
qué te pasa.¡SON TUS MEJORES ALIADOS!
También puedes hablar con un adulto.
No eres un chivato. ¡Estás pidiendo ayuda!
Si te ridiculiza, cuestiónalo.
Por ejemplo: "Eres un hortera".
Puedes contestarle "SÍ, ¿y? ya me he
dado cuenta..."